¿Sabías que no es lo mismo piel seca que deshidratada? Se asocia muchísimo la una con la otra porque ambas parecen hablar de falta de agua, pero lo cierto es que son muy diferentes.

De partida una de ellas necesita aceite y productos que aporten lípidos, es decir grasitud, mientras que la otra carece de agua y anhela dosis de hidratación.

Otro punto a considerar es que las pieles pueden ser grasa, mixta, o seca, no deshidratada. De hecho, la deshidratación puede presentarse en todos los casos y en diversos momentos.

Para entender mejor las diferencias entre piel seca y deshidratada lo mejor es describir cada una de ellas.

Piel seca

piel seca

De partida fundamental es comprender que la piel cambia con el paso de los años y que de hecho hay cuatro etapas de la vida donde la piel experimenta esta transición. Una forma de determinar si tienes piel seca es simple: ¿sientes tirantez que se alivia al aplicar crema varias veces al día? si esto es afirmativo, tienes piel seca.

La piel seca es alipídica, es decir, no produce aceite ni sebo que son fundamentales para mantener la humedad. Por lo tanto al no tener estos componentes naturales parece ser áspera, escamosa, y tiende a generar arrugas más rápido. Lo que hay que escoger para pieles secas son cremas relipidizantes que contengan elementos grasos que aporten lo que carece.

¿Cómo tratar la piel seca? 

Busca productos que contengan mantequilla de karité, cera de abejas, aceite de jojoba y aceite de semilla de girasol y evita a toda costa jabones y productos para pieles grasas. Si exfolias que sea con productos suaves que te ayudarán a retirar las escamas de tu cara y sumarán en el proceso de renovación celular. Aplica tu crema hidratante apenas un minuto después de salir de la ducha para aprovechar la humedad del lavado.

Piel deshidratada

piel seca

Ataca a todo tipo de piel, no es un tipo de piel, pero las pieles secas son más propensas. Un síntoma es la descamación en la zona media de la cara, bordes de la nariz, nacimiento de las cejas. Se presenta además una sensación de tirantez mayor en todas las pieles.

Estas señales hablan de falta de agua, pero si tu piel no es seca, seguirá produciendo su aceite natural aunque presentando algunas de las señales recientemente descritas. 

¿Cómo tratar la piel deshidratada?

Expertos comparan con una silla de cuero a la que hay que aplicarle humectación para que el cuero no se estropee y agriete con el paso del tiempo. Si no te haces cargo de la humectación de tu rostro, pronto el clima y otras variables harán lo suyo. 

Lo primero es escoger productos que aporten agua, nada graso. En segundo lugar opta por aquellos que contentan glicerina o ácido hialurónico. Reduce el uso de exfoliantes que irritarán y empeorarán la deshidratación.