Un estudio realizado por el Departamento de Psicología de la Universidad de Durham, arrojó que las muñecas ultradelgadas pueden afectar la percepción de la imagen corporal de las niñas pequeñas, lo que puede ocasionar en el futuro trastornos alimenticios.

El estudio analizó a 30 niñas de entre 5 y 9 años, a quienes se les hizo jugar con una muñeca ultradelgada, una realista y un automóvil. 

Juguetes usados para el estudio

Antes y después de cada juego, se les preguntó cómo percibían su propio cuerpo, y cómo consideraban que era el cuerpo ideal, utilizando un programa de computadora interactivo con imágenes.

A través de las imágenes del programa, se les pidió que cambiaran el tamaño del cuerpo de una niña a cómo pensaban que se parecían a ellas mismas, cómo les gustaría lucir y cómo pensaban que era una mujer hermosa.

Imágenes usadas para el estudio

Las niñas efectivamente cambiaban la percepción del cuerpo ideal tras jugar con muñecas no realistas, ya que mostraban un cuerpo ideal muy delgado. Esto no cambiaba luego de que jugaran con muñecas realistas o autitos.

Estas percepciones se ven reforzadas por la exposición a los "ideales delgados" en las películas, la televisión y las redes sociales, lo que en conjunto podrían provocar insatisfacción corporal en las niñas. Esto a su vez es un factor demostrado en el desarrollo de trastornos alimentarios.

“No es para que los padres se sientan culpables”

La autora principal del estudio, Elizabeth Evans, señaló que  “los resultados indican que jugar con muñecas ultradelgadas, que se venden por millones cada año, podría tener un impacto negativo real en la imagen corporal de las niñas

Esto se suma a todas las imágenes de tamaños corporales poco realistas que se ven en la televisión, las películas y las redes sociales”, explica.

Por su parte, Martin Tovee, otro de los investigadores, afirmó que la autopercepción corporal y la idea del “cuerpo ideal” se forman desde nuestros primeros años de vida, y los ideales mostrados son poco realistas.

Este estudio no pretende hacer que los padres se sientan culpables por lo que hay en la caja de juguetes de sus hijos, y ciertamente no intenta sugerir que las muñecas ultradelgadas sean 'malas'”, dice Evans.

Según él, la investigación está orientada a que los adultos, en especial los padres, para que dispongan de información útil al momento de comprar juguetes a las niñas.