¿Eres de las personas que ven a un bebé y automáticamente cambia la forma de hablar a “modo bebé”? ¡Muy bien! No dejes de hacerlo, ya que científicamente está demostrado que las guaguas prefieren que les hables así.

Según distintos estudios científicos, hablarles con “lenguaje bebé” (con un tono cantadito, exagerado y habitualmente más agudo) llama más su atención que hablarles de modo normal.

Estudio en varios países

El psicólogo de Stanford, Michael Frank, lideró un estudio publicado el 16 de marzo de 2020 en la revista Advances in Methods and Practices in Psychological Science.

En la investigación se evaluó a 2,329 bebés de 16 países sobre su preferencia por el “habla infantil”, es decir, la forma aguda y cantarina en la que los adultos suelen hablarles a los pequeños.

“En general, los bebés de todos los sitios prefieren hablar como bebés”, afirmó Frank sobre los resultados del estudio.

La investigación reunió un equipo de 67 laboratorios en América del Norte, Europa, Australia y Asia, y se estudiaron bebés entre 3 a 15 meses, con una edad promedio de 9 meses.

Bebé sonriendo

Específicamente, hicieron a los bebés ver videos de madres que hablaban en una “lenguaje de bebé” y otro de forma normal. Los investigadores encontraron que los bebés prefieren la “charla infantil”.

En especial cuando los patrones del habla coinciden con el idioma nativo de un bebé, lo que demuestra que su exposición previa a la charla infantil en casa importaba, dijo Frank.

Incluso los bebés bilingües lo prefieren

Un reciente estudio publicado en marzo de 2021, reafirmó esta preferencia de las guaguas por el “habla infantil”, pero además demostró que esto sucede incluso en los bebés que aprenden dos idiomas.

La investigación, llevada a cabo por el Laboratorio de Adquisición de Idiomas de UCLA y otros 16 laboratorios en todo el mundo, encontró que los bebés que estaban expuestos a dos idiomas tenían un mayor interés en cuando se les hablaba “como bebé”.

Bebé con una manta

Los investigadores observaron 333 bebés bilingües y 384 bebés monolingües, con edades comprendidas entre los 6 y los 9 meses y entre los 12 y los 15 meses. 

Los bebés se sentaron en el regazo de sus padres mientras se reproducían grabaciones de una mujer usando el habla dirigida a un infante y el habla dirigida a un adulto.

A través del seguimiento de una computadora se midió cuánto tiempo miró cada bebé en la dirección de cada sonido.

"Cuanto más tiempo miraban, más fuerte era su preferencia", dijo Victoria Mateu, profesora asistente de la investigación. "Los bebés tienden a prestar más atención a los sonidos exagerados del habla dirigida a los bebés", afirmó.