Son muchos los riesgos de salud que sufrimos las mujeres debido a la mala información sobre ciertas prácticas. Una de estas es la que  pueden sufrir algunas mujeres transgénero, con el llamado “tucking”.

Esta es una práctica que consiste en doblar el pene y los testículos para así ocultarlos. Es usado por algunas mujeres transgénero, pero también por hombres del mundo del transformismo. 

Según consigna DailyMail, la mujer es una joven filipina de 24 años, quien estaba tomando pastillas antiandrógeno para reducir los niveles de testosterona; pero que aún no se había sometido a una cirugía de reasignación completa.

Por esta razón, empleaba el “tucking” unas cuatro veces por semana desde que es adulta, lo que le provocaba dolor. A pesar de eso, no consultó a ningún especialista.

Mujer con las manos en la entrepierna

Finalmente, en el último intento se provocó una torsión testicular, que es cuando un testículo se tuerce en torno al cordón espermático, el que lleva la sangre al escroto.

La mujer fue ingresada en el hospital en la ciudad de Davao, Filipinas, para someterse a una cirugía. Ella decidió operarse ambos testículos, pero cuando le dijeron que esto le impediría tener hijos, optó por perder solo uno. Ahora se encuentra bien, y no sufrió complicaciones en la operación.

Complicaciones con el “tucking”

El doctor Clarence Debarbo, quien detalló este caso en la revista médica Urology Case Reports, afirmó que este es un problema que enfrentan las mujeres transgénero que son reacias a pedir ayuda médica por el dolor testicular que les causa el doblar los genitales.

El paciente ya experimentó malestar y dolor durante seis años debido al pliegue, que también es lo mismo con otras personas transgénero”, explicó.

Por eso, es importante buscar consultar a un doctor ante cualquier señal de dolor testicular, en especial si se hace esta práctica, ya que en un momento puede que sea demasiado tarde.

Fardod O'Kelly, cirujano urológico consultor del Beacon Hospital de Dublín, afirmó “en general, hay muy poca evidencia de que la práctica de doblar aumenta el riesgo de torsión testicular”.

Pero que “el testículo tiene mucho más riesgo de sufrir un traumatismo cuando está doblado, ya que descansa contra el hueso púbico en el lugar de sentarse cómodamente en el escroto”

"Tucking es una elección individual y, como todas las decisiones personales, hay que sopesar los pros y los contras", explicó.