Si eres de las personas que piensas que luego de los 65 años se está en la edad para “estancarse”, estás equivocada. Cuando llegamos a la vejez comienza otra etapa de vida, en la que nuevas metas nos ayudarán a mantenernos plenos.

Y una buena opción para tener como meta, es plantearse estudiar. Puede ser iniciar una carrera universitaria, terminar la enseñanza básica o media, aprender un oficio o materia en un curso, hacer un postgrado, inscribirse en un taller, etc.

No creas que ser adulto mayor te impide aprender algo nuevo. A menos que tengas un problema específico (como Alzheimer, por ejemplo), tu cerebro está perfectamente capacitado para aprender siendo anciana.

Adultos mayores estudios

Investigaciones han demostrado que la plasticidad del cerebro se mantiene en mayor o menor medida durante toda la vida, por lo que se están creando nuevas conexiones constantemente, incluso en la vejez. 

Por tanto, jamás creas el mito de que “eres muy viejo para aprender”, tu cerebro está capacitado para hacer lo que sea si está sano.

Beneficios de estudiar siendo adulto mayor

Dentro de los beneficios está el que estudiar te entrega desafíos cognitivos, al tener que esforzar tu mente a aprender y entender cosas nuevas.

Según el libro “El cerebro que cura” escrito, entre otros, por Álvaro Pascual-Leone, catedrático de Neurología de la Universidad de Harvard (EE. UU.), tener un reto cognitivo es esencial para la salud mental. 

Por otra parte, según un estudio de Saber Vivir TV con en el Institut Guttmann, entre otros, también es imprescindible tener un propósito de vida para la salud del cerebro.

Mujer leyendo un libro

En la misma línea, un estudio realizado por la profesora Ana M. Ortiz-Colón de la Universidad de Jaén mediante entrevistas al profesorado de programas universitarios para adultos mayores, arrojó que estos planes de estudio ayudan en la autoestima, funcionalidad, participación social, motivación y el desarrollo de capacidades físicas, emocionales y mentales.

"La educación nos da elementos para soñar"

Según explica en Red del Adulto Mayor el doctor en psicología Ricardo Icaub, la educación para adultos mayores “tiene efectos a nivel psicológico”.

“Una persona que sigue estudiando tiene más posibilidades de mantener en mejor estado sus capacidades cognitivas y sus funciones ejecutivas, es decir, la capacidad de decisión, organización, de planificación de su vida”, señala.

“Otro de los puntos fuertes es tener un proyecto. La educación nos da elementos para soñar, desear, nos entusiasma, nos da ganas, uno está con personas que le interesan, aprende cosas que le dan otras perspectivas”, afirma.

Además, asegura que la gente mayor que estudia tiene menos problemas físicos y mentales, menos depresión, y ayuda a enfrentar procesos difíciles, como el duelo.

Por eso si eres mayor de 65 años, plantéate el estudiar algo nuevo como meta. No solo contribuirás con conocimiento a la sociedad, sino que ayudarás a tu propia salud mental y física.