En el último tiempo, y gracias al mejor acceso a la alimentación que ciertos países disfrutan, hay más personas que pueden tener una dieta selectiva

Estas se basan usualmente en una mejor salud o mayor consciencia por el planeta y los animales.

Este es el caso del flexitarianismo, que es una alternativa distinta a las dietas vegetarianas (sin carne) o veganas (sin alimentos de origen animal), en la que sólo se consume alimentos de origen animal en ocasiones excepcionales.

De qué trata la dieta flexitariana

Según indica la nutricionista Sofía Ulloa a T13,  los flexitarianos son personas que reducen el consumo de alimentos de origen animal a una o dos veces por semana como máximo. 

Plato vegetariano de ensalada

Esto con el fin de ayudar al medioambiente y hacer frente a la crueldad de la industria de los alimentos de origen animal.

Por su parte, el flexitariano español Eugenio García explica en su blog que estas personas tienen una dieta basada principalmente en alimentos que no tienen origen animal (sin carne, leche o huevos), sino vegetales y frutas.

Asimismo, “consume todos o algunos de estos productos, pero lo hace de manera ocasional y excepcional, dentro de una dieta habitual vegetariana. No forman parte de su alimentación diaria”, se señala en su el blog.

Beneficios del flexitarianismo

Según la doctora Ulloa, los beneficios a la salud de esta dieta son la reducción de la presión arterial, menor riesgo de diabetes, y pérdida de peso en personas con sobrepeso. 

Aunque señala que “como este estilo de alimentación es relativamente nuevo, los beneficios se siguen estudiando”.

Por otro lado, según recoge la BBC, el flexitarianismo fue nombrado como una de las formas para asegurar un futuro sostenible en 2050 en un estudio de investigadores de la Universidad de Oxford.

Industria ganadera

En este estudio se señala que si todas los humanos adoptaran esta dieta, las emisiones de gases de invernadero de la agricultura se reducirían en más de la mitad.