“El psicópata” se llama el libro escrito por Mary Turner Thomson, una mujer de 55 años de Edimburgo que decidió dar a conocer la historia del engaño que realizó su ex marido, Will Jordan, con el motivo de que ninguna otra mujer sea víctima de él.

Mary conoció a Will Jordan en el año 2000, cuando ambos tenían 35 años. Ella era madre soltera de una niña y estaba recuperándose de una relación fallido.

Al principio él se mostró como el “hombre perfecto”,  estable, cariñoso, amable, seguro de sí mismo, confidente. Sin embargo, detrás de esta fachada había un hombre muy diferente.

Estafas

Poco a poco la fue conquistando, hasta que se casó con él en 2002. Y aunque él le había mentido descaradamente con que era infértil, tuvieron dos hijos.

Luego de eso, la mujer fue víctima de varias mentiras que la mantenían mal emocionalmente y de técnicas de manipulación. Él le había dicho falsamente que era de la CIA, y la convenció de que hombres peligrosos querían secuestrar a sus hijos.

Will Jordan y Mary

"Suena descabellado, pero me dio pruebas, incluidos los cheques de pago. Estaba en un estado constante de pánico y creía que él era la única persona que podía mantenernos a salvo", señaló a Daily Mail, convenciéndola de que vendiera su casa para pagarle a estos hombres inexistentes.

Además, Jordan falsificó su nombre en tarjetas de crédito, acumulando deudas de 56.000 libras esterlinas (unos 78.000 dólares).

Técnicas de manipulación

Según la mujer, el sujeto usa “el tipo de técnicas que usan los líderes de las sectas y los abusadores, llenándome de amor desde el principio, incluso antes de que lo conociera".

“Cuando comenzamos a hablar en línea, me envió correos electrónicos largos y fluidos sobre su pasado y sobre la persona que era, y le conté mis sueños y aspiraciones. Escribíamos tres, cuatro, cinco veces al día. Se volvió intoxicante. Me dejé llevar por el romance”, explicó.

Mary Turner

Jordan usaba una la técnica gaslighting para desequilibrar a Mary: 

“Me dejó plantada cuando se suponía que íbamos a ir a Londres en un viaje romántico y lo enfrenté furiosa y decidida a dejarlo. Era Nochebuena y me regaló un osito de peluche con una cinta con un anillo de diamantes. Me desconcertó por completo”, dijo.

El descubrimiento

Fue en el año 2006 cuando Mary recibió una llamada que le cambió su vida. Una mujer la llamó por teléfono y le dijo que ella era su otra esposa, y que además tenía cinco hijos con él.

Además, Mary descubrió que había sido víctima de la estafa por parte de su marido. Indagando aún más, descubrió un pasado de mujeres engañadas y de hijos abandonados. 

También descubrí que era un delincuente sexual condenado y que tenía cinco prometidas, nosotros dos esposas y 13 hijos”, dijo.

“Resultó ser un monstruo que no solo impregnaba a las mujeres para estafarlas por dinero, sino que también torturaba y maltrataba psicológicamente a las mujeres durante toda su vida, paralizándolas mental, emocional y financieramente. sólo para su propia diversión”, explicó.

"Con ese conocimiento, mi amor por él se evaporó como un sueño, dejando solo la realización del monstruo que realmente era", dijo Mary.

El hombre pasó dos años en prisión en Nueva Jersey, pero fue liberado a los dos años en 2009. Siete meses después, nuevas víctimas se comunicaron con Mary.

Trampa con una enfermera

No fue hasta 2014 en el que en conjunto con otra víctima, lograron obtener pruebas para encerrarlo. Ese año la enfermera estadounidense Mischele Lewis y Will Jordan, de 36 años, se puso en contacto con Mary.

 

“Como yo, ella se comprometió con él, perdió dinero con él y luego descubrió la verdad”, dijo Mary.

Entre las dos idearon un plan para atraparlo. La enfermera grabó en secreto con una cámara oculta la confesión de Jordan, por lo que tuvieron pruebas ante la policía y fue encarcelado.

Sin embargo, en 2017 de nuevo fue liberado y continuó tratando de estafar a otras mujeres. Por lo mismo, Mary decidió escribir el libro “El psicópata” para alertar a posibles víctimas de él y hombres como él, que salió a la venta este lunes 1 de marzo.

“Solía ​​culparme por haber sido engañado por él, pero me di cuenta de que la razón por la que las mujeres como yo somos tan confiadas es que, como empáticos, nunca le haríamos algo tan horrible a nadie más, simplemente no entra en nuestro pensamiento”, afirmó.