Todos los padres queremos que nuestra hija crezca con amor propio y sea una niña empoderada y segura de sí misma, con actitud ante el mundo.

Pero, en ocasiones y sin querer, a veces inculcamos pensamientos errados adquiridos por nuestra cultura a nuestros hijos. No lo hacemos a propósito, claro. Y es que la mayoría de lo que enseñamos no lo hacemos con intención.

Pero esto es algo que debemos aceptar para así poder mejorar. Por eso, Melody Gabay, coach de empoderamiento femenino y creadora de GirlLife, da en Thrive Global las 11 frases que no debes decirle a tu hija si quieres que crezca como una mujer empoderada.

1. “Eres tan bonita” (a cada rato y más que otras cualidades)

Niña mirándose al espejo

No es que decirle linda a tu hija está mal. Pero sí centrarse en ello constantemente, dándole más importancia que a cualidades intelectuales o de la personalidad. Y es que cuando enfatizamos una cualidad, inconscientemente tu hija no sólo entenderá que tiene esa cualidad (que es linda), sino que también interiorizará qué es lo que las otras personas consideran importante en ella.

2. "Yo lo hago por ti".

A menos que lo que va a hacer sea peligroso, lo cual puedes explicar, puedes dejar que tu hija intente realizar las cosas por sí misma. Incluso si no lo logra, entenderá que debe intentarlo. “Siempre que sea seguro para ella hacerlo, dele a su hija el espacio que necesita para aprender, crecer y evolucionar”, señala la coach.

3. "¡Soy horrible!"

No sólo los comentarios dirigidos hacia tu hija influyen en ella, sino los que haces sobre ti misma. 

“Elija sus palabras con cuidado al describirse a sí mismo. Comentarios basura como "Estoy tan gorda" o "Me veo muy mal hoy" porque el mensaje principal que estás llevando a casa para ella es "No soy suficiente", indica la experta.

4. "Para de llorar"

Niña llorando

Gabay indica que usar frases así entregan el “mensaje de que debe ocultar sus emociones”. “Alimente las emociones de su hija reconociéndola y validándola, incluso cuando no comprenda o no esté de acuerdo con sus puntos de vista”, explica.

5. "No puedes conservar un pastel y a la vez comertelo"

Esta frase inglesa se usa para describir las situaciones en las que sólo puedes tener una de dos buenas alternativas, teniendo que aceptar renunciar a algo bueno, o aceptar algo malo, por un propósito.

“Cambiemos nuestra propia frecuencia y mostremos un mundo donde las posibilidades son infinitas cuando están dispuestos a pensar fuera de la caja y trabajar duro por lo que quieren”, señala la coach.

6. "Te lo dije"

La experta señala que decir esta frase es como esperar el fracaso de ella. “Desalentarla de tomar sus propias decisiones, y sí, cometer sus propios errores la mantendrá estancada y bloqueará el flujo de nuevas experiencias en su vida”, indica.

7. "Ese es el trabajo de un hombre"

Esto sólo “les proporciona la falsa comprensión de que sus sueños, metas y deseos se limitan a aquellos que les han sido predeterminados como mujeres”. En cambio, se debe permitir que “las habilidades y pasiones de su hija lideren el camino”.

8."Debes ser más femenina"

Niña con secadora y cepillo de pelo

“Las etiquetas en todas sus formas (femenino, marimacho, la bonita, etc.) solo empujarán a nuestras hijas a una caja de la que será imposible salir con el tiempo extra como cuando debería estar en transición y creciendo”, explica Gabay.

9. "Eres cobarde"

“Alentarla” al empoderamiento tampoco significa hacerlo en base a insultos. “Por favor, manténgase alejado de la palabra renunciar en todas sus formas (...) En lugar de eso, nutre su deseo de aprender a su manera y a su propio ritmo. ¿Cómo puedes aplaudir a tu chica por tener la confianza y la voluntad de explorar todo lo que es posible para ella?”, indica la coach.

10. "Deja de comer tanto, estás engordando"

La experta hace un llamado enfático a no llamar gorda a tu hija, debido a la ya enorme presión existente en todo su entorno con la crece. 

“Por el amor de todo lo bueno, NO llames gorda a tu hija y no le enseñes a atar su autoestima a su tamaño. Esta forma de vergüenza corporal solo le garantizará una vida carente de autoestima y amor propio”, pide.

“No sirve para nada y no resuelve nada. Si está realmente preocupado por su salud mental y física, bríndele opciones de alimentos saludables en el hogar e involúcrelo en actividades saludables”, explica.

11. "Deberías ser más como..."

La coach indica que “al comparar a tu hija con los demás, la estás invitando a que siempre se compare con todos los que se crucen en su camino”, lo que la mantendrá en un estado constante de auto-escrutinio. “En su lugar, anímala a ser siempre mejor de lo que era el día anterior. Esa es la única forma de comparación que promoverá su crecimiento”, señala.

¿Estás de acuerdo con los consejos de la coach? Da tu opinión en los comentarios.