Ojos turcos, las manos de Fátima y detentes son algunos amuletos preferidos por las mujeres.

El uso de amuletos es tan antiguo como la humanidad. Los primeros fueron piedras, metales y en general, cosas que provenían de la naturaleza. Si un ser primitivo veía que con cierta piedra sus cazas eran más productivas, por ejemplo, inmediatamente lo convertía en su amuleto para ir de caza.

Un amuleto es un objeto preciado, al que se le da una atribución mágica de protección o de buena suerte. También hay amuletos que son dibujados en papel o tallados en madera o piedras, como por ejemplo una combinación de runas o los sigilos.

El lado “luminoso” de esta pandemia ha sido el despertar masivo. El estar aislados, lejos del amor físico, ha llevado a algunas personas a buscar otras formas de conectarse. En este despertar espiritual, muchos han descubierto que somos energía, y la conexión energética nos permite sentir ese amor sin necesidad del contacto físico. Quienes están más conscientes de esto, buscan distintas maneras de que estas energías sean favorables. Una de esas maneras es, precisamente, el uso de amuletos, porque hace que se sientan más confiados de que todo va a ir bien, y al tener esa seguridad, elevan su vibración y esto hace que las energías afecten de forma positiva.

Conversamos con Angélica Chandia, intérprete de Tarot y Runas, y Karina y Nicole San Martín creadoras de Madiva, quienes trabajan directamente con amuletos protectores y nos cuentan los secretos e historias de estos talismanes.

Karina y Nicole San Martín, dos hermanas que crearon Madiva, un emprendimiento de joyería de productos hechos a mano y de lujo, que nació con la idea de empoderar a las mujeres, dando oportunidades laborales y de igualdad. “Sentimos que los accesorios son una compañía diaria. Por eso, es importante que entreguen algo más a quienes los usan. Para nosotras no es solo vender una joya bonita, sino que tenga un simbolismo para cada persona y genere una conexión. Para que las mujeres puedan usar algo que les guste, pero a la vez puedan sentirse protegidas, que les atraiga cosas positivas y que les dé seguridad al momento de enfrentarse en su día a día.

Angélica Chandia, intérprete de Tarot y Runas, detalla cómo funcionan los amuletos. “Todo es energía y lo que llamamos “energías negativas” es la forma en que recibimos dichas energías. Los amuletos nos protegen de recibirlas negativamente elevando nuestra vibración, que es lo que nos predispone a recibirlas de manera positiva, y esto hace que sean favorables para quienes usan los amuletos.”

Los amuletos preferidos en esta pandemia

Karina y Nicole San Martín cuentan que los amuletos más vendidos durante esta pandemia han sido los ojos turcos, las manos de Fátima y detentes. “Estos son amuletos que entregan protección y dejan propenso a recibir bendiciones de dios o el universo, según tu creencia”, señalan las creadoras de Madiva.

Las emprendedoras explican cuál sería el motivo de este acercamiento de las mujeres a los amuletos protectores. “Estos productos siempre se han vendido bastante bien, pero en la pandemia hubo un boom. Creemos que las personas buscaban objetos que trajeran cosas positivas en sus vidas y las protegiera de todo lo malo que estaba pasando.”

Historia y significado de los amuletos protectores

a) Ojos turcos: Su nombre original es “nazar”. Viene del árabe y significa seguridad y atención. “Es un legado del Imperio Otomano y es un amuleto que se usa para espantar el mal de ojo y las energías negativas”, explica Angélica Chandia, intérprete de Tarot y Runas.

Ojo Turco

b) La mano de Fátima: Hay muchas leyendas y versiones de la mano de Fátima, la más generalizada es que Fátima, la  hija del profeta Mahoma, estaba preparando la comida cuando su marido, Alí, llegó inesperadamente acompañado de una bella y joven concubina. Fátima, atormentada por los celos, no prestó atención a lo que estaba haciendo: tenía una olla al fuego con caldo hirviendo y metió la mano dentro y empezó a remover la sopa. Alí le cuidó la mano y al día siguiente admitió que había pasado la noche con la joven concubina. Esa misma noche, Fátima espió a Alí por la noche y vio cómo iba a la habitación de la joven otra vez, una lágrima bajó por su mejilla y Alí, de repente, sintió una gran tristeza en el corazón.  Al darse cuenta del amor que sentía por su mujer y el dolor que le estaba causando, dejó a la joven concubina. “Desde entonces, la mano de Fátima se convirtió en un símbolo de la paciencia y la abnegación. Se le atribuyen muchos poderes, entre ellos, que previene el mal de ojo, protege de la ira y sobre todo es un objeto de protección”, señala Angélica Chandia.

Mano de fátima

c) Detente: Proviene de Santa Margarita María Alacoque. Existe una carta dirigida a la Madre Saumaise, el 2 de Marzo de 1686 que dice: “Él (Jesús) desea que usted mande a hacer unas placas de cobre con la imagen de su Sagrado Corazón para que todos aquellos que quisieran ofrecerle un homenaje las pongan en sus casas, y unas pequeñas para llevarlas puestas.”

Angélica Chandia explica el simbolismo de este amuleto. “Es de uso exclusivo de los creyentes. Otorga protección divina e iluminación a quien lo use, también se puede poner en la puerta de una casa para ayudar a los integrantes de la familia.”

Detente

d) Cuarzo rosa: Es la piedra del amor, del cuarto chakra, de la armonía entre parejas, familiares y amistades. Se piensa que crea conexión para encontrar almas gemelas y abrir los corazones cerrados. Potencia el deseo de amar, eliminando los miedos por una decepción. “También se han investigado sus significados espirituales relacionados con la sanación, la compasión y la calidez. Muchos usan esta piedra para solucionar relaciones y dejar fluir los buenos sentimientos", detalla la intérprete de Tarot y Runas.

Cuarzo Rosa

Si quieres conocer más sobre este mágico tema, te recomendamos “El gran libro de los amuletos y talismanes” de Iris Sutton periodista experta en astrología, magia, simbolismo y terapias alternativas. Un texto que habla sobre las leyendas que existen alrededor de los amuletos, los orígenes mitológicos y también el uso de muchos de ellos.